Inspirando un alma a la vez
RECIBE LAS LECCIONES EN TU CORREO

La paz viene de adentro…y a veces el afuera ayuda. O no.

“Para ser un agente de cambio tenés que salir del sistema” ~ Danielle LaPorte

Después de 5 días y noches (desde las 4pm hasta las 4am comenzando un miércoles) de fiestas ruidosas y conciertos (comenzando a la 1am) justo al lado de la propiedad en la que Tammy y yo vivimos, finalmente pudimos tener una noche de sueño en silencio.

Es increíble como una noche sin dormir puede ser perjudicial para la salud tanto física como mental, ni que hablar 5!

El silencio es precioso, sin embargo la mayoría de las personas lo evita y necesita del ruido. Es por eso que la mayoría de las personas está anestesiada. El zoológico humano! Del silencio nacen la claridad y la creatividad. Las cosas simples que hacen la vida mejor…o peor cuando no las tenemos.

Por 9 noches durante este mes (y más el próximo fin de semana), se nos ha negado un derecho que todos tenemos. El sueño. El volumen era tan alto que hasta las ventanas temblaban. La peor parte? No podemos hacer nada porque “acá las cosas son así” (según los lugareños). Algo que el gobierno no solamente apoya sino que también fomenta (las elecciones para presidente serán el próximo Octubre. Creo que es conveniente tener al pueblo anestesiado por el alcohol y el ruido).

No, no vivimos en la ciudad, estamos bien lejos, en un lugar que elegimos exactamente porque se suponía que sería “tranquilo”. Nos equivocamos.

Algunas personas me dicen: “la paz viene de adentro”. Sí, es absolutamente cierto y también es cierto que para encontrar paz, a veces tenés que irte lejos del ruido y de tu medio ambiente (y poder dormir).

Algunas otras personas me dicen: “tenés que quedarte” y yo no puedo evitar pensar, por qué? por qué tendría que quedarme si tengo otras opciones?. Al menos otras opciones que yo elijo. Cuando sabés lo que querés, no te podés conformar con menos. Si lo hacés, te estarás engañando a vos mismo. Creo que existe una línea muy delgada entre estar en paz, tener paciencia y conformarte con menos.

Si mis necesidades básicas y las leyes de respeto del uno por el otro no estuvieran siendo violadas me quedaría. Simplemente no se condice con mis valores y no es congruente. Quedarse donde sea, ya sea un matrimonio, lugar o situación siendo infeliz no es para mi. Tenés que hacer todo lo que puedas para mejorar las cosas, pero a veces las cosas no pueden ser diferentes, entonces VOS tenés que cambiar y en algunos casos (si tenés opciones) el cambio involucra dejar atrás lo que te hace infeliz.

 

Cómo el Mundial puede enseñarte más que sólo fútbol

“Está bien celebrar el éxito, pero es más importante prestar atención a las lecciones del fracaso” ~Bill Gates

Como Argentina, podría estar riéndome y burlándome de los Brasileros en el Mundial, sin embargo, todo lo que me importó mientras miraba el partido de Brasil contra Alemania fue entender el comportamiento, no solamente a los jugadores, si no también a la gente de la hinchada.

Durante toda la copa, los fans Brasileros parecieron demostrar muy poco apoyo al equipo. Hasta en algunos partidos, se pudo ver al arquero y a algunos jugadores pidiendo para que la hinchada aliente.
Si hay una cosa en la que podemos estar todos de acuerdo es en que la hinchada Argentina es una de las que más apoya, independientemente si Argentina esta ganando o perdiendo.

Llorar y dejar el estadio antes de que el juego haya acabado (y en este caso sólo después de unos 20 minutos de haber comenzado el juego) me pareció muy poco patriótico. Pero también de alguna manera, los jugadores parecieron “dejar” la cancha después que Alemania marcara el segundo gol.

Culpar al equipo no es la respuesta, pero por otro lado que el equipo no tomara responsabilidad por su fracaso me pareció bastante poco profesional.

Por qué pienso que lo que pasó ayer en el partido fue tan importante? Porque yo creo que lo que pasa en un juego refleja la vida, refleja los negocios y refleja a una nación. La forma en la que jugás un juego es la forma en que “jugás” en la vida.

Lo que pasó es simple. No estaban preparados ni emocional ni mentalmente.

Si querés tener éxito en lo que sea, tenés que, NO solamente dominar tus habilidades sino también tu psicología.

En cualquier situación, ya sea de negocios, en casa, relacionándote con otras personas, con tus hijos, o con tu salud, la formula del éxito es simple: 80% es tu psicología y 20% la mecánica. Lo que se traduce en 80% cuán bien manejás tus emociones y tu estado, y 20% cuán bueno sos en tus habilidades.

Los Alemanes no ganaron el partido con un juego increíble, fantástico o fuera de este mundo. Ganaron porque estaban seguros de que así sería y así fue. Jugaron con todo lo que tenían. Estaban seguros, tenían certeza y ni siquiera por un minuto, “dejaron” la cancha hasta que el juego estuvo terminado. Estaban completamente enfocados en ganar el juego. Dominaron su psicología.

Mi impresión fue que Brasil perdió la certeza tan rápido como Alemania marcó el primer gol. Después de ver su fisiología y cómo agacharon la cabeza, el resultado fue predecible. Alemania supo que los Brasileros estaba inseguros y aprovecharon esa situación.

En cualquier juego en la vida, quien tenga mas certeza y seguridad, esté mas presente e involucrado, gana.

Sé que Brasil se auto denomina “el país de la alegría”, pero en la vida no todo es alegría, a veces nos toca perder y para eso no solamente necesitamos dominar nuestras habilidades sino también nuestra psicología.

Tenemos que alentar a nuestro equipo no solamente cuando están ganando sino también cuando están perdiendo.

Y para los jugadores: “el juego no se acaba hasta el final”. En mi opinión Brasil paró de jugar antes del silbato final y ese fue el real fracaso. Si hubiesen dado todo hasta el final probablemente no hubieran perdido por 7 goles. Y tal vez hasta hubiesen podido dar vuelta el resultado.

Recordá lo siguiente: “la gente no te va a recordar por tus habilidades, la gente te va a recordar por como los hiciste sentir”

Si vas a perder (lo cual es normal), perdé con integridad. Y con eso me refiero a aceptar los errores, tomar responsabilidad y aprender de lo que pasó para no repetirlo.

Es fácil manejar el éxito, pero el real éxito es saber manejar el fracaso. En mi opinión y en mi experiencia personal, como juegues cualquier juego refleja como jugás el juego llamado vida.

Mi pregunta es: Cómo estas jugando el tuyo? podés pensar en algún área de tu vida que no esté tan bien, o que sientas que estas “perdiendo”?

Honesta y sinceramente, estás dando todo de vos y más? Podrías tal vez, dar un poco más aún? Cuánto realmente crees, que podés ganar? Cuánta certeza, presencia y compromiso estás trayendo a ese área de tu vida?

39 lecciones que aprendí en mis 39 años

La semana pasada fue mi cumpleaños número 39 y como es costumbre, cada año agrego una nueva lección a mi lista. Acá van las 39 lecciones que aprendí.

1. Todo tiene una razón de ser.

2. Siempre se quien sos.

3. Escucha a tu instinto.

4. Cree.

5. Todo lo que das te vuelve.

6. Disfruta el dia.

7. Tu cuerpo es el templo de tu alma.

8. Desafia las chances.

9. Nunca te des por vencido porque cuando te crees vencido estás sólo a 2 milímetros de distancia.

10. Si quieres algo, andá y conseguilo.

11. Siempre sé agradecido.

12. Nunca dejes que nadie te diga de lo que sos o no capáz.

13. Lo que se resiste, persiste.

14. Todos buscamos las mismas 2 cosas: Amor y Felicidad.

15. Siempre cuestiona todo.

16. Nada dura para siempre.

17. Nunca juzgues, porque no sabés que hay detrás de las apariencias.

18. Pide y recibirás.

19. La cosa mas estúpida de hacer es hacer las mismas cosas una y otra vez y esperar resultados diferentes.

20. Somos todos uno.

21. Cuando tengas dudas, anda a tu rincón de “sentido común”.

22. La única limitación que existe, existe en tu cabeza.

23. La vida vale la pena vivirla o para los entendidos “puta que vale la pena estar vivo”.

24. Manten siempre tu corazón y cabeza abiertos.

25. Reordena tu vida.

26. El cambio es inevitable.

27. Tratá a los demás como te gustaría ser tratado.

28. Lo que no mata, fortalece.

29. Da, siempre da.

30. Vive puro.

31. Confiá.

32. Siempre hay algo que aprender.

33. No sos solo lo que comés, sino también lo que asimilás y eliminás

34. También sos lo que pensás.

35. En lo que crees, te convertís.

36. Donde el foco se pone, la energía fluye.

37. Independientemente del destino, siempre disfruta del viaje!.

38. Tu alma no tiene edad. No te aferres a los números. Los números al igual que las etiquetas, te limitan.

39. Obtenés lo que necesitás y no lo que querés. Aprovechalo.

Te identificás con alguna?

Un pequeño “ajuste” en tu lenguaje puede cambiar tus emociones

“Las palabras son los filamentos que construyen nuestras experiencias” ~ Aldous Huxley

Ayer Tammy y yo salimos a la aventura en búsqueda de agua de manantial. Hay una fuente de agua cerca de Petrópolis, una ciudad que queda a unas 2hs de nuestra casa. Ahí recolectamos agua para el mes. Acá hay una foto mía juntando agua.

A nuestro regreso, quedamos trabadas en el tránsito. Por más de dos horas viajamos a menos de 10km/hr. Comenzamos a sentirnos irritadas y frustradas porque lo que había comenzado como un día divertido estaba siendo afectado por un conductor irresponsable que causó un accidente (2hs más tarde nos enteramos que la causa del tránsito era un accidente).

Nos dimos cuenta que no podíamos dejar que las circunstancias tomaran control de nuestras emociones. De hecho enseñamos esto a nuestros clientes constantemente, pero hasta las personas más espirituales tienen sus momentos “débiles” y nosotras también. Pero lo más importante es no quedarse en esa emoción.

Entonces, nos miramos y comenzamos a buscar palabras que describiesen la situación de una manera que nuestra mente la entendiera como algo más “liviano”, para que el sentir también fuera más liviano y hasta gracioso.

Anteriormente habíamos usado palabras en inglés como f*ck, “esto es una mi*&#a”, “nunca vamos a llegar a casa”, “la fila de autos es interminable”. Estas palabras causaron mucho más estrés y ansiedad. No podíamos cambiar la situación pero podíamos cambiar la manera de sentirnos.

Estas son algunas de las palabras que usamos para reemplazar las anteriores: “está un poco desafiante”, “está un poquito concurrido”, “vamos a llegar a casa un poco más tarde de lo imaginado”.

Instantáneamente nuestras emociones cambiaron, el “peso” de las nuevas palabras cambiaron nuestro estado de ánimo y el resto del viaje fue más agradable y de hecho divertido.

“Las palabras que usamos (en voz alta o en nuestra mente) determinan nuestras emociones.”

Entonces quería invitarte a que “observes” y seas consciente de las palabras que usas con más frecuencia. Esas palabras son las que determinan tu estado de ánimo y tus emociones. Si hay palabras que te colocan en un mal estado o en un estado de desánimo, compromete a dejar de usarlas y a reemplazarlas por otras que te van a colocar en un estado de emponderamiento.

¿Estás abierto a experiencias nuevas?

“La única fuente de conocimiento es la experiencia”. ~ Albert Einstein

Se dice que viajar te abre al mundo, que te hace una persona más rica. Tammy y yo podemos confirmar eso. Hace más o menos 8 años dejamos nuestros países buscando nuevas experiencias y para conocernos a nosotras mismas mejor. Desde ese momento, no paramos. Vivimos en 3 países diferentes, visitamos otros 4 y hemos estado en más de 70 ciudades de todo el mundo.

Puedo decir que sin lugar a duda he crecido más en estos últimos 8 años que en todo el resto de mi vida.

Imaginá una vida que es totalmente inalterable, en donde todo es lo mismo, todos los días las mismas cosas, sin experiencias nuevas, sin cosas nuevas para aprender.  Nos moriríamos del aburrimiento. De hecho, muchas personas viven sus vidas así y buscan variedad o experiencias nuevas en cosas como las drogas, el cigarrillo, el alcohol, la comida o simplemente en la compra compulsiva.

La vida cambia. La Naturaleza cambia. Todo el tiempo. No hay manera que pudiéramos vivir paralizados por el resto de nuestras vidas. Nuestro cuerpo cambia todos los días, de hecho tenemos un cuerpo nuevo cada 7 años. La realidad es que lo que no crece se muere. No hay término medio.

Las experiencias nuevas nos mantienen vivos, son las que nos hacen despertarnos todos los días anhelando crecer más y ser más.

Cuando somos chicos, constantemente anhelamos tener experiencias nuevas, somos curiosos. Sin embargo, a medida que crecemos, nuestra curiosidad comienza a decrecer. Pero la curiosidad es algo que nunca deberíamos perder si queremos tener una vida abundante.

La vida es incierta y nos presenta retos nuevos todos los días. Enfrentar y superar esos retos nos hace crecer. Solamente crecemos cuando salimos de nuestra “zona segura”.

En realidad, no tenés que viajar por el mundo para tener experiencias nuevas. Esta es la manera que nosotras decidimos hacerlo. Hoy en día, en la era de la información, estás a un clic de cualquier lado.

Acá está mi Top 5 aparte de viajar:

  1. Leé un libro. Los libros son las mayores fuentes de crecimiento. Si querés, te podés educar leyendo libros nuevos.
  2. Visualizá. Si querés tener experiencias nuevas, podés visualizarlas, sentirlas, verlas y oírlas. Cuando experimentás algo antes de que pase realmente, podés tener mucho mejores resultados cuando realmente tenés la experiencia en sí.
  3. Plantá una huerta. Ver que las cosas crezcan no tiene precio. Podés ver con tus propios ojos cómo cambian las plantas todos los días. Todos los días es una experiencia nueva.
  4. Ejercitate. Tu cuerpo es diferente todos los días. Ejercitarte te conecta con partes tuyas que ni siquiera sabías que existían.
  5. Conocé gente nueva. Conocer personas nuevas y escuchar sus experiencias es absolutamente gratificante e inspirador (cuando las personas son positivas, por supuesto). Rodeate de gente que haya hecho lo que a vos te encantaría hacer, no de aquellas que tienen miedo y que van a ver una dificultad en todo los que decís que querés experimentar.

Y acordate, después de todo, somos una suma de todas las experiencias que tenemos en nuestras vidas. Sé selectivo con tus experiencias y elegilas a conciencia.

5 pasos para cambiar el mundo (o al menos el tuyo)

Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo; de hecho, son los únicos que lo han logrado. ~Margaret Mead

 Muy a menudo escucho a la gente quejarse del gobierno, de las cosas que no se hacen o de la corrupción. Yo misma me he estado quejando bastante desde que llegué a Brasil hace 2 meses.

El sistema acá es totalmente corrupto, las cosas no funcionan y la gente parece estar anestesiada y son parte de esa corrupción ya que se comportan de manera absolutamente egoísta.

Ese comportamiento se puede ver en el tránsito cuando bloquean la calle queriendo pasar primero creando un gran embotellamiento o simplemente cuando caminás por la calle y ves como nadie respeta a nadie. Y en una mayor escala, lo ves en organizaciones gubernamentales cuando para hacer que algo funcione de la manera que debería funcionar, te sugieren pagar un honorario de “urgencia”. En otras palabras, para resolver las cosas necesitas hacerlo de forma ilegal.

Esto sólo sucede porque hay alguien que apoya ese sistema, claro.

Pero esto no sólo sucede acá, también pasa en mi país, Argentina.

Hace más o menos 7 años sentí que no podía hacer nada para cambiar el sistema y como ya no quería ser parte de él, me fui. Tuve la oportunidad de ir a Canadá, un país en donde las cosas funcionan. La corrupción allí tal vez exista, pero en menor escala. Al menos nunca lo percibí. O tal vez, yo estaba tan acostumbrada a escalas más grandes que nunca me llamó la atención.

Cuando querés cambiar algo, lo primero que tenés que cambiar es tu entorno. Tuve la oportunidad de cambiar mi entorno en forma radical mudandome a otro país, pero no todo el mundo puede hacer lo mismo.

Entonces cómo podés cambiar tu entorno cuando se trata de semejante escala como un país?

Cuál es la diferencia entre Brasil, Argentina y Canadá?

Mi respuesta es: la consciencia comunitaria.

Durante los 7 años que estuve fuera, pude notar una cosa que puedo resaltar que hace la diferencia: el respeto y el cuidado que las personas tienen el uno por el otro. Incluso a gran escala, cuando existe un problema las personas se unen y lo resuelve y en la mayoría de los casos el gobierno no se sale con la suya.

Es extremadamente difícil cambiar un país, pero no es imposible. De hecho ha sucedido a lo largo de la historia. Tenés que creer que es posible, de lo contrario, en un abrir y cerrar de ojos, vas a estar inmerso en el sistema corrupto haciendo las cosas de las que te quejas que el resto hace.

Comenzando por el ejemplo del tránsito no bloqueando la calle y dejando que el otro pase primero y relajarte es una manera de empezar. No aceptando pagar un honorario de “urgencia” (o coima) a alguien que no tiene el derecho de recibirla es otra manera y la lista sigue.

Sé el cambio que querés ver en el mundo” dijo Ghandi una vez, y creo que no hay mejor manera de describirlo.

Entonces qué podés hacer para cambiar el mundo, o al menos, tu mundo?

      1. Buscá a alguien que ya haya logrado lo que querés lograr y modelalo. Ponete en contacto con esa persona e intercambiá ideas. Después encontrá a un grupo de personas que estén en la misma búsqueda que vos y que comparta tus mismos ideales. Estoy segura que no estás solo. Te vas a sorprender de cuántas personas encontrás que estén en el mismo camino que vos.
      2. Reunite con ellas en persona para encontrar soluciones. Las quejas sólo traen bronca y frustración. En vez de quejarte sobre las cosas que no funcionan hacé una lluvia de ideas de soluciones sustentables a esos problemas. Somos totalmente diversos, todos tenemos habilidades y la voluntad de ayudarnos los unos a los otros, esa es la esencia humana. Pronto te darás cuenta que juntos se puede lograr mucho más.
      3. Implementá un plan. Creá un plan que sea alcanzable y que pueda ser implementado a corto plazo. Si sólo te enfocás en el largo plazo, puede parecer muy lejano y algunas personas pueden desmotivarse.
      4. Tomá acción. Da el primer paso inmediatamente. Si hay algo que aprendí de mi mentor, Tony Robbins es: “nunca dejes la escena antes de dar un primer paso”. Si no aprovechás el ímpetu del momento, lo más probable es que tampoco lo hagas más tarde.
      5. Involucrá a más personas. Una vez que las cosas estén encaminadas, involucrá a más gente. Expandí la idea a otras comunidades e invitalas a participar. Aprovechá el poder de internet para involucrar a personas alrededor del mundo.

Algunos tal vez me llamen de utópica, y sí, lo soy. Pero también hay otra opción por la que podés optar: podés continuar quejándote. Pero la queja nunca ha cambiado el mundo. La acción si. Hacé algo! Siempre hay una opción. Tenés que estar dispuesto a hacer lo que sea para producir un cambio.

Siempre recordá: “la mejor manera de influenciar a las personas es siendo un ejemplo.”

Sentís que no terminás de hacer nada? Tal vez esta sea la razón…

“Sabé a donde querés ir o la vida te llevará a destinos inesperados” ~ Laura Luis

Sabés hacia donde vas?
Desde que Tammy y yo llegamos a Río nuestra vida se convirtió en un caos. Hasta me enfermé, cosa que es rara en mi.
Aparecieron muchas nuevas oportunidades… y con ellas las demandas.

Si no estás organizado, las demandas externas pueden bombardearte y rápidamente tu vida puede tornarse en un gran caos. Lo que le sigue es una sensación de frustración y sobrecarga.

Decir no a las oportunidades puede ser difícil, sobre todo si sos un emprendedor, pero lidiar con muchas cosas a la vez puede ser aún más difícil.

No estoy diciendo que no sea posible manejar varios proyectos al mismo tiempo. De hecho es posible, pero para eso necesitás organizarte. Y era exactamente eso lo que me estaba faltando. Organización.

Entonces, cómo me encarrilé y cómo podés hacer lo mismo?

1) Conocé tus prioridades
Preguntate: este nuevo proyecto vale la pena mi tiempo? Me va a llevar hacia adonde quiero ir? Cómo puedo integrarlo a mi ya ocupada agenda?

2) Creá una meta para el mes, la semana y para el día.
Las demandas externas están en todos lados, incluso en tu bolsillo (en el celular!). Para poder manejar todo y a la vez disfrutar de la vida es imperante que te organices.

3) Deshacete de las cosas que no te sirven y dejá lugar para las que te llevarán a tu destino. La carga emocional por no poder hacer frente a todas las demandas pueden enfermarte, de hecho fue lo que me pasó a mi.

4) Asegurate de tener tiempo para tu rutina saludable. Es lo que va a mantener a tu cuerpo, mente y espíritu fuertes para podes hacer frente a lo que sea que pase. No prendas tu teléfono o computadora hasta que hayas terminado tu rutina saludable.

5) Cuando te despertás, preguntate:
Cuáles son los resultados que quiero alcanzar hoy?
Cuáles son las emociones que quiero experimentar?
Cómo puedo hacer que la vida de alguien sea diferente?
Después de contestar a esas preguntas comenzá con la rutina saludable:

  • Ejercitá
  • Meditá
  • Tomá un jugo verde (antes o después de ejercitar, a mi me gusta después)
  • Después desayuná

Sólo después comenzá a trabajar, pero trabajo real, no emails o redes sociales. Creá y hacé lo que tengas que hacer para que el 80% de tu día esté completo.

Hacé las cosas más importantes durante la primera parte del día y con seguridad te librarás de la frustración y la sensación de sobrecarga y te prepararás para un día exitoso.

La clave secreta para evitar la depresión

“Cuando culpas a los demás, renuncias a tu poder de cambiar” ~ Robert Anthony

De la misma manera que hay una fórmula para la felicidad, hay una fórmula para la depresión. Para que seas feliz o infeliz, todo lo que tenés que hacer es seguir “la fórmula”.

Algunas personas deciden seguir la fórmula de la felicidad. Pero desafortunadamente, muchas personas hoy en día eligen la fórmula de la depresión.

Hoy solamente me voy a enfocar en uno de los ingredientes de la fórmula. Solía dejarme llevar por este ingrediente y el resultado de mi vida era una insatisfacción total, sin importar lo que hiciera.

El ingrediente del que estoy hablando es “culpar a otros”. Solía culpar al clima, al tránsito, a la vida, a mis papás, a las personas a mi alrededor, al gobierno, a todos y todo lo que te puedas imaginar. No tenía idea que al hacer eso estaba de hecho generando todo lo que pasaba en mi vida.

Pero ¿por qué estaba culpando a todos?

Cuando culpamos, no es “nuestra culpa” entonces tenemos una excusa para conservar nuestros comportamientos. Cuando culpamos, no estamos en control de la situación.

No podés controlar a otros; no podés controlar el clima, el tráfico, a tus papás, al gobierno.

Tweetable:

 

Lo único que podés controlar es cómo reaccionás a las cosas que te pasan y a tus reglas para estar feliz o en depresión. @LaVidaMeEnseno

 

¿Qué significa esto? Pensalo por un segundo. ¿Qué le tiene que pasar al clima para que vos estés feliz? ¿Cómo tiene que actuar el gobierno para que vos seas feliz? ¿Y tus papás? ¿Qué tienen que hacer?

Tus respuestas a esas preguntas son las reglas que te imponés y cuando las respuestas no coinciden con la manera en la que se comportan el clima, el gobierno o tus papás, seguramente te sentís disgustado.

Entonces, ¿cuál es la solución para esto? Ser responsable por vos mismo. Así de simple.

La felicidad o la tristeza es algo que vos creás. Podés hacerte sentir feliz o triste por la manera en la que ves, sentís o interpretás las cosas. No son realmente el clima, tus papás o el gobierno los que te hacen sentir feliz o triste. La manera en la que vos respondés a ellos es lo que hace la diferencia.

¿Qué pasa si decidís que vas a tener un día hermoso a pesar del clima? ¿Qué pasa si decidís que no podés cambiar a tus papás y que los vas a amar como son?

La responsabilidad por uno mismo es la habilidad de responder a vos mismo, de responder a tus sentimientos y emociones. Esto significa que sin importar tus condiciones, podés decidir pasarla bien, enfocarte en las cosas que te hacen sentir bien y que te hacen feliz. Entonces, sin importar cuáles son tus condiciones, podés elegir la felicidad.

Ahora, la pregunta es: ¿cómo vas a ELEGIR sentirte hoy?

Cambiá tu perspectiva, cambiá tu vida

“Creo que todo el mundo debería tener un panorama general de cómo funciona el universo y nuestro lugar en él. Es un deseo humano básico. Y también pone a nuestras preocupaciones en perspectiva “. ~ Stephen Hawking

A lo que llamamos problemas es totalmente subjetivo. Muchas veces nos estresamos por cosas como si fuesen el fin del mundo y sin embargo otras personas las ven como detalles menores.

La semana pasada Tammy y yo estábamos yendo en auto a la ciudad. Vivimos en un área rural fuera de Río de Janeiro, Brasil, a donde nos mudamos recientemente. La distancia que nos tendría que haber llevado una hora y media de viaje nos llevó cuatro. El tráfico en esta ciudad es terrible.

En ese momento me acordé cuánto me enojaba cuando un embotellamiento de 15 minutos me retrasaba de mis obligaciones. Me di cuenta que este caso era mucho peor y que si antes, cuando solía quejarme por 15 minutos, hubiese tenido esta nueva perspectiva, probablemente ni siquiera me hubiesen importado esos 15 minutos.

Mientras estábamos en viaje, varias ambulancias estaban luchando para llegar al hospital. Ahí fue cuando pensé que mi “problema de 4 horas” era totalmente insignificante.

La persona en la ambulancia tenía realmente un problema. Inicialmente, el problema era estar atrapado en el tráfico por un largo tiempo, pero no llegar al hospital lo suficientemente pronto hubiera sido un problema mucho más grande. Así es como un problema puede ser disminuido en un instante.

Lo que estoy tratando de decir es que a veces (o muchas veces) simplemente tenemos que poner las cosas en perspectiva.

No estoy diciendo que no tenemos problemas y que no necesitamos abordarlos. Tampoco estoy diciendo que tenemos que conformarnos con lo que tenemos solamente porque otros tienen problemas más grandes que los nuestros.

Sobre lo que quiero llamarlos a reflexión es que muchas veces nos quejamos por cosas sin otra referencia o una perspectiva diferente.

Tweetable:

 

Si nos enfocáramos más en ser agradecidos por lo que ya tenemos, nos quejaríamos y nos estresaríamos menos. @LaVidaMeEnseno

 

Lo que en tu vida vos considerás un problema puede ser el sueño de otra persona.

Te invito a que la próxima vez que llames a algo un “problema”, reflexiones sobre cuánto realmente eso es un problema. ¿Podés llamarlo por ahí un conflicto o un desafío? ¿No suena mucho más liviano?

Cuando practiques esto lo suficiente, te vas a dar cuenta que tu vida es mucho mejor de lo que pensás que es. Y acordate que no son nuestras condiciones las que le dan forma a nuestra vida si no lo que decidimos hacer con ellas.

En tus retos yacen tus dones

“Los desafíos son regalos que nos obligan a buscar un nuevo centro de gravedad. No luches contra ellos. Sólo tienes que encontrar una nueva manera de destacarte “. ~ Oprah Winfrey

Toda mi vida tuve problemas para comunicarme. Cuando era chiquita era absolutamente tímida y siempre evitaba hablar con las personas.

Tener que ir a un cumpleaños e interactuar con otros era mi peor pesadilla.

También me acuerdo de ir caminando con mi mamá al centro (vivíamos a 1 kilómetro más o menos) y cruzar de vereda cada vez que veía a algún conocido que se aproximaba para no tener que saludarlo y “exponerme”.

Cuando fui creciendo la cosa se fue poniendo peor y peor. Ya era una adulta y no podía “esconderme” atrás de mi mamá. Era hora de seguir con la vida y sus interesantes retos.

Cuando estaba en cuarto grado, tuve que hacer una presentación en frente a mis compañeros acerca de un tema que ya se había evaluado y por el cual me había sacado una buena nota.

Después de la presentación, para empeorar las cosas aún más por si ser tímida no era suficiente, la maestra de burló de mi en frente de todo el curso. Dijo que me había equivocado, que no sabía nada y que no era capaz de hablar en público.

Por cierto, una semana después de ese episodio, mi mamá me cambió a otro curso. Después escuché que la maestra había sido despedida y que estaba bajo tratamiento psiquiátrico.

Hasta ese punto de mi vida, comunicarme e interactuar con las personas nunca había sido fácil. Pero ese día, me sentí una fracasada.

Durante los siguientes años, no hice nada, perdí oportunidades y dejé de hacer cosas o de tomar empleos porque un día alguien dijo que estaba equivocada y, básicamente, que no era lo suficientemente buena.

Pero en algún lugar muy adentro mío, supe que todo era una absoluta y pura mentira. Era sólo un reto.

Ahora sé que durante ese episodio nació una comunicadora.

La verdad es que siempre supe que comunicar y compartir mi mensaje era mi misión en la vida. Pero para poder hacer eso tenía que exponerme y hablar con otros.

Me llevó muchos años poder hablar en público. Hoy tengo mi video blog que es visto por cientos de miles de personas y hago eventos con discursos y recientemente me gradué del Speakers Academy Bootcamp (Academia de Entrenamiento de Oradores), en donde aprendí algunas herramientas extra para comunicarme aún más eficientemente.

Ahora sé que en cada reto yace un regalo. Siempre nos encontramos con una oportunidad de crecer, de expandirnos y de ser una persona mejor. Y, usualmente, detrás de nuestro más grande reto yace nuestra misión en la vida.

Ese episodio en cuarto grado fue lo mejor que me hubiese podido pasar y le estoy profundamente agradecida a mi maestra. Sin ella no sería quien soy hoy.

Cada una de las cosas que te pasan es una oportunidad de crear un “nuevo vos”, de darle forma y moldear la persona que querés ser. Y de la manera que lo hacés es al elegir darle un significado fortalecedor a las cosas que pasan PARA vos.

¿Cuál es tu mayor reto?

Encontralo, tené el coraje de ser quien realmente sos y viví la vida en tus propios términos.

Si tu máximo reto es bailar, anotate en una clase de baile. ¿Es hablar en público lo que te asusta? Da un taller. ¿O es terminar una relación que ya no te llena? No esperes más. ¡Hacelo hoy!

Tu estado natural y tu derecho de nacimiento es estar feliz.

Dios, el universo o como quieras llamarlo quiere que tengas una buena vida, no una de sufrimiento. Lo que resiste persiste y si no prestás atención a los retos que la vida te impone, los retos van a volver más y más difíciles.

¿Te acordás alguna vez en la que algo parecía súper difícil pero una vez que lo hiciste dijiste: “no era tan difícil”, y te sentiste de hecho orgulloso de vos mismo?

Creeme, no hay atajos para superar retos y enfrentar miedos. Los probé a todos. Lo que sea a lo que le tengas miedo, el secreto es salir y hacerlo de todas maneras. Esperar, no hacer nada, o inventar excusas es mucho más doloroso. No estoy diciendo que sea fácil; si fuese fácil no crecerías. Estoy diciendo que vale la pena.

Te prometo que las recompensas de vivir la vida que querés son mucho más grandes que el dolor que sentís al tomar el primer paso para lograrlo. En quien te vas a convertir y a aquellos que vas a afectar de manera positiva al superar tus retos es todo lo que importa.